INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y PATRIMONIO CULTURAL

SCHHG. Mayo 9, 2026

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INTELIGENCIA ARTIFICIAL: PROMESAS Y AMENAZAS PARA LA PREHISTORIA, LA HISTORIA Y EL PATRIMONIO CULTURAL

El artículo “IA: promesas y amenazas para la prehistoria, la historia y el patrimonio cultural”, de nuestro socio Patricio Bustamante Díaz, examina el impacto de la inteligencia artificial en la investigación histórica, arqueológica y patrimonial. Su tesis central sostiene que la IA ofrece herramientas relevantes para documentar, recrear, traducir, ordenar y difundir materiales culturales, pero al mismo tiempo introduce riesgos serios para la memoria colectiva, la diversidad cultural y la integridad del conocimiento histórico. Entre esos riesgos se encuentran la censura opaca, los sesgos algorítmicos, las alucinaciones, la homogenización cultural, la manipulación narrativa y la eventual reescritura ideológica de la historia.

El texto parte de una constatación prudente: la IA es todavía un fenómeno reciente, por lo que no resulta posible extraer conclusiones definitivas sobre su efecto a largo plazo. Sin embargo, su uso actual ya permite advertir señales de preocupación. En áreas técnicas, la IA demuestra una alta eficiencia. En cambio, en los campos humanos, históricos y patrimoniales, sus resultados exigen mayor cautela, porque los datos no bastan sin contexto, interpretación y juicio crítico.

El trabajo compara dos modelos contrastantes. ChatGPT aparece caracterizado como una IA restrictiva, diseñada para evitar contenidos dañinos, ofensivos o sensibles. Esa restricción cumple una función ética y legal, pero tiene efectos problemáticos cuando se aplica a la representación de hechos históricos, arqueológicos o patrimoniales. El artículo señala que ciertos temas, como pueblos indígenas, religiones, esclavitud, colonización, dictaduras, tortura, martirio o sufrimiento humano, tienden a ser bloqueados, suavizados o tratados de manera genérica, incluso cuando el propósito es académico, educativo o museográfico. El riesgo es una censura invisible, cambiante y poco transparente, que dificulta representar realidades históricas que deben ser vistas para ser comprendidas.

Grok, en cambio, se presenta como el extremo opuesto: una IA más permisiva, asociada a una lógica de menor moderación. El artículo advierte que la ausencia de filtros no garantiza libertad intelectual ni rigor histórico. Al contrario, abre la posibilidad de trivializar símbolos religiosos, genocidios, racismo, nazismo, esclavitud, pueblos indígenas o memorias traumáticas. Según el autor, una IA excesivamente desrestringida puede favorecer el revisionismo, la agresividad discursiva y la normalización del odio bajo la apariencia de humor, libertad de expresión o neutralidad tecnológica.

Una parte importante del argumento critica la aplicación mecánica de criterios técnicos al campo de las humanidades. El llamado “algoritmo de eliminación” asociado a Elon Musk, útil para optimizar procesos industriales, resulta inapropiado cuando se traslada sin mediación a la historia, la antropología, la arqueología o el patrimonio. En estas disciplinas, eliminar pasos, simplificar procesos, acelerar conclusiones o automatizar decisiones significa correr el riesgo de borrar matices, fuentes orales, memorias colectivas, conflictos interpretativos y dimensiones simbólicas esenciales.

El documento también insiste en que la IA no comprende la realidad de la misma forma que una persona. Carece de cuerpo, sentidos, experiencia directa, memoria biográfica y responsabilidad moral. Por ello, aunque produce respuestas plausibles y resultados visuales impactantes, no siempre comprende los conceptos que manipula. El artículo ejemplifica esta limitación mediante alucinaciones, errores de razonamiento, dificultades con el trompe l’œil, problemas con figuras imposibles y bloqueos automáticos ante reconstrucciones científicas de homínidos. Estos casos muestran que la IA genera lenguaje e imágenes verosímiles, pero no conocimiento garantizado.

En su dimensión geopolítica, el artículo plantea el surgimiento de una posible “multipolaridad algorítmica”. Estados Unidos, China, Rusia y otros bloques podrían desarrollar ecosistemas cerrados de IA, cada uno con sus propias prioridades políticas, militares, culturales e ideológicas. En ese escenario, la IA no sería solo una herramienta tecnológica, sino también un instrumento de poder narrativo. Cada bloque podría promover ciertas versiones de la historia, ocultar teorías incómodas, debilitar memorias colectivas o volver invisibles interpretaciones científicas y culturales que contradigan sus intereses.

El texto advierte además sobre el peligro de atribuir a la IA una autoridad excesiva. Si los usuarios comienzan a tratarla como una inteligencia superior, neutral o casi personal, podrían aceptar sus respuestas como definitivas. Ello desplazaría el pensamiento crítico, la verificación empírica, la deliberación académica y la validación colectiva del conocimiento. En ese punto, el problema no sería solo que la IA cometa errores, sino que adquiera poder para definir qué conocimientos circulan, cuáles desaparecen y qué relatos son considerados legítimos.

La conclusión general es que la inteligencia artificial debe entenderse como una herramienta ambivalente. Ofrece oportunidades reales para la ciencia, la educación, la museografía, la comunicación patrimonial y la investigación histórica. Pero no debe reemplazar el juicio humano ni convertirse en árbitro final del pasado. En historia, prehistoria, arqueología y patrimonio cultural, su uso requiere transparencia, revisión crítica, legislación adecuada, control ético y trabajo transdisciplinario. El riesgo principal no reside solo en que la IA se equivoque, sino en que llegue a decidir qué partes del pasado son visibles, representables o aceptables.

Este trabajo fue publicado originalmente en inglés en tres entregas sucesivas de Pleistocene Coalition News.

Bibliografía

Bustamante, P. (2025a). AI: Promises and threats for prehistory, history and cultural heritage, Part 1. Pleistocene Coalition News, 96. https://pleistocenecoalition.com/newsletter/july-august2025.pdf

Bustamante, P. (2025b). AI: Promises and threats for prehistory, history and cultural heritage, Part 2. Pleistocene Coalition News, 97. https://pleistocenecoalition.com/newsletter/september-october2025.pdf

Bustamante, P. (2025c). AI: Promises and threats for prehistory, history and cultural heritage, Part 3. Pleistocene Coalition News, 98. https://pleistocenecoalition.com/newsletter/november-december2025.pdf