Patricio Bustsmante Díaz. Fundación Altura Patrimonio 2 01 2026
La colaboración entre James Melville Gilliss y Juan Mouat en los orígenes de la astronomía científica chilena.
La instalación de la astronomía moderna en Chile durante la década de 1840 fue en parte fruto de una colaboración temprana entre científicos extranjeros y actores locales. En este contexto, la relación entre James Melville Gilliss y Juan Mouat constituye un ejemplo de articulación entre iniciativa individual, saber técnico local y ciencia institucional en formación.
Juan Mouat, ingeniero, relojero y astrónomo de origen escocés radicado en Valparaíso, había establecido hacia 1843 un observatorio privado desde el cual realizaba observaciones astronómicas sistemáticas, mediciones horarias y registros útiles para la navegación y la vida portuaria. Su trabajo, aunque no institucional, se alineaba con las prácticas científicas ilustradas de la época y demostraba que en Chile ya existía un interés activo y competente por la astronomía de precisión entre otros con la llegada de grandes misiones científicas extranjeras.
Cuando James Melville Gilliss arribó a Chile en el marco de la expedición astronómica estadounidense destinada a medir la paralaje solar, como medio para determinar con mayor exactitud la distancia entre la Tierra y el Sol (la unidad astronómica), encontró en Mouat un observador experimentado, y a un interlocutor local clave, familiarizado con el cielo austral, con el uso de instrumental astronómico y con las condiciones técnicas y logísticas del país. La colaboración entre ambos se expresó en el intercambio de observaciones, en la discusión de métodos y en la circulación de información astronómica relevante para los objetivos científicos de la expedición.
Esta relación fue particularmente significativa porque permitió articular la astronomía local previa con la astronomía institucional que comenzaba a instalarse. El trabajo de Mouat contribuyó a legitimar la idea de que Chile era un lugar idóneo para la observación astronómica sistemática, mientras que la expedición de Gilliss proporcionó el respaldo institucional, instrumental y político necesario para consolidar esa percepción a nivel internacional.
La colaboración entre Gilliss y Mouat muestra que la astronomía chilena del siglo XIX se construyó mediante la cooperación, donde el conocimiento local, la experiencia práctica y la iniciativa individual jugaron un papel fundamental. Este vínculo anticipa el desarrollo posterior de la astronomía en Chile como una ciencia abierta al intercambio internacional, pero arraigada en condiciones y actores locales.