EL ÁRBOL GENEALÓGICO DE LAS ESTRELLAS

Patricio Bustamante Díaz. Fundación Altura Patrimonio. 24 082026

Una nueva forma de reconstruir la historia de las galaxias

¿Puede una galaxia tener algo parecido a un árbol genealógico? La idea parece extraña, porque las galaxias no tienen padres e hijos como los seres vivos. Sin embargo, las estrellas sí guardan una especie de memoria de su origen: la composición química con la que nacieron.

Eso es lo que explora un estudio liderado por Brian Tapia-Contreras y colaboradores. Los investigadores tomaron una herramienta usada normalmente en biología —la filogenética, que sirve para reconstruir parentescos y líneas de evolución— y preguntaron si podía utilizarse también para reconstruir la historia de una galaxia a partir de sus estrellas.

La idea se entiende con un ejemplo sencillo. Imaginemos una familia que conserva recetas durante muchas generaciones. Cada generación recibe la receta anterior, pero agrega o cambia algunos ingredientes. Si años después reuniéramos todas esas recetas, podríamos intentar reconstruir cuáles son más antiguas, cuáles están relacionadas y cómo fue cambiando la tradición.

Con las estrellas ocurre algo parecido. Al vivir y morir, las estrellas fabrican nuevos elementos químicos y los devuelven al espacio. Ese material se mezcla con el gas y sirve para formar nuevas estrellas. Así, cada generación nace con una composición ligeramente distinta de la anterior. Esa “firma química” queda guardada en la estrella.

Los científicos quisieron saber si esas diferencias podían ordenarse como las ramas de un árbol.

Para probarlo utilizaron una simulación por computador de una galaxia de disco. Esto es importante: el estudio no afirma haber reconstruido directamente toda la historia de la Vía Láctea. Primero puso a prueba el método en un ambiente controlado, donde los investigadores podían conocer qué había ocurrido y comprobar si el “árbol” químico era capaz de recuperarlo.

Analizaron dos zonas de la galaxia simulada. Una estaba más cerca del centro, donde la formación de estrellas y el enriquecimiento químico ocurrieron con rapidez. La otra estaba más alejada y tuvo una evolución más lenta y gradual.

Cuando construyeron árboles usando solamente la composición química de las estrellas, obtuvieron estructuras diferentes. El árbol de la zona interior reflejaba una historia rápida y agitada. El de la zona exterior mostraba un desarrollo más pausado y continuo. En otras palabras, la química de las estrellas conservaba suficiente información como para distinguir dos historias diferentes dentro de una misma galaxia.

¿Por qué esto es importante?

Porque los astrónomos observan las galaxias actuales cuando gran parte de su historia ya ocurrió. Es como llegar a una ciudad miles de años después de su fundación y tratar de reconstruir cómo creció. No podemos volver atrás en el tiempo, pero podemos estudiar las huellas que quedaron.

Las estrellas son algunas de esas huellas.

La “filogenética galáctica” busca aprender a leerlas de una manera nueva. En vez de mirar cada estrella por separado, intenta reconocer relaciones entre grupos de estrellas y reconstruir caminos de evolución química. El método puede complementar otras herramientas que ya utilizan los astrónomos para estudiar la historia de las galaxias.

La comparación con el ADN es útil, pero debe entenderse como una analogía. Las estrellas no poseen genes ni se reproducen. Lo que “heredan” es el material químico producido por generaciones anteriores. Esa herencia deja una señal que, al menos en la simulación estudiada, puede organizarse de manera semejante a un árbol evolutivo.

El aporte principal del trabajo, entonces, no es haber descubierto un “ADN de las estrellas”, sino demostrar que una técnica nacida en la biología puede ayudar a leer el registro fósil químico de las galaxias.

Dicho en términos simples las estrellas guardan pequeñas pistas sobre lo que ocurrió antes de que nacieran. Si aprendemos a ordenar millones de esas pistas, podremos reconstruir capítulos de la historia de una galaxia que de otra forma permanecerían ocultos.

Esa es la importancia de este trabajo: no solo mirar de qué están hechas las estrellas, sino aprender a usar su química para contar la historia completa de una galaxia.

Artículo científico:

Tapia-Contreras, B., Tissera, P. B., Sillero, E., Jofré, P., Yaxley, K., Hua, X., Yates, R. M., Márquez S., Á., Signor, T., Das, P., Rojas-Arriagada, Á., Aguilera-Gómez, C., Jara-Ferreira, F., & Foley, R. A. (2026). Reconstructing chemical enrichment pathways in disc galaxies: A phylogenetic approach. Astronomy & Astrophysics, 711, A263. https://doi.org/10.1051/0004-6361/202557475