Patricio Bustamante Díaz. Fundación Altura Patrimonio. 24 07 2026
Chile escrito en el cielo: Objetos y paisajes espaciales con nombres chilenos
Chile ocupa un lugar privilegiado para observar el universo. Su geografía, sus científicos, sus artistas y algunas de sus tradiciones también han quedado inscritos en estrellas, planetas, asteroides, cometas y accidentes geográficos de otros mundos.
El siguiente inventario, actualizado al 24 de julio de 2026, reúne nombres oficialmente reconocidos por la Unión Astronómica Internacional —UAI— y algunos apelativos populares ampliamente utilizados por la comunidad astronómica.
La UAI, mediante sus grupos de trabajo, es la institución encargada de aprobar los nombres de los cuerpos menores y de los accidentes geográficos planetarios.
No se incluyen objetos descubiertos desde observatorios chilenos cuando su nombre no guarda una relación directa con el país.
Infante: un planeta menor con nombre chileno
El objeto conocido en Chile como planeta enano Infante figura oficialmente como (711824) Infante, un planeta menor que gira alrededor del Sol más allá de la órbita de Neptuno. Fue descubierto el 29 de agosto de 2003 por el astrónomo David Balam, desde Maunakea, y recibió su nombre en 2025 ( https://www.lco.cl/es/planeta-enano-711824-infante-un-homenaje-astronomico-al-destacado-cientifico-chileno-leopoldo-infante/ ).
La denominación homenajea al astrónomo chileno Leopoldo Infante, director del Observatorio Las Campanas y especialista en cosmología observacional. Aunque en medios de divulgación se lo ha llamado planeta enano, la nomenclatura oficial de la UAI lo registra de manera más general como planeta menor.
La Hamburguesa de Gómez
La Hamburguesa de Gómez, designada científicamente IRAS 18059−3211, fue identificada en 1985 por el astrónomo chileno Arturo Gómez, cuando examinaba placas fotográficas obtenidas desde el Observatorio Interamericano de Cerro Tololo.
Su aspecto recuerda una hamburguesa vista de perfil: dos zonas luminosas forman los “panes”, mientras una franja oscura de polvo ocupa la parte central. Durante años fue considerada una nebulosa asociada a una estrella evolucionada, pero observaciones posteriores demostraron que se trata de una estrella joven de tipo A rodeada por un gran disco protoplanetario visto de canto. La banda central es precisamente ese disco de gas y polvo, dentro del cual podrían formarse planetas (http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_2167000/2167046.stm ).
El asteroide Víctor Jara
El (2644) Victor Jara es un asteroide del cinturón principal situado entre Marte y Júpiter. Fue descubierto el 22 de septiembre de 1973 por el astrónomo soviético Nikolái Chernyj, pocos días después de la muerte del cantautor chileno.
El nombre recuerda a Víctor Jara, músico, director teatral y figura fundamental de la cultura chilena. El pequeño cuerpo completa una órbita alrededor del Sol aproximadamente cada 3,2 años y constituye uno de los primeros homenajes astronómicos internacionales dedicados a una personalidad chilena.
La Nebulosa Gabriela Mistral
La llamada Nebulosa Gabriela Mistral corresponde a la región de formación estelar asociada con NGC 3324, IC 2599 y Gum 31, en la constelación de Carina. Se encuentra a unos 7.500 años luz y contiene estrellas jóvenes y calientes cuya radiación ilumina y erosiona las nubes de gas circundantes.
El borde de una de sus columnas de polvo parece dibujar un rostro humano de perfil, en el cual algunos observadores , gracias al fenómeno psicológico conocido con Pareidolia, reconocieron la silueta de Gabriela Mistral, poetiza chilena galardonada con el Premio Nóbel de Literatura en 1945. Por ello recibió popularmente su nombre. No es una denominación formal de la UAI, sino un apodo ampliamente difundido, incluso por la NASA en su sitio Astronomy Picture of the Day (https://apod.nasa.gov/apod/ap210208.html ).
Otros objetos celestes relacionados con Chile
El cúmulo Muñoz 1 fue descubierto en 2012 por un equipo encabezado por el astrónomo chileno Ricardo Muñoz. Se encuentra en dirección de la constelación de la Osa Menor, a unos 150.000 años luz de la Tierra. Es un cúmulo estelar extraordinariamente tenue y pequeño, formado apenas por algunos centenares de estrellas, lo que lo convierte en uno de los cúmulos menos luminosos conocidos.
El cometaC/1981 M1 (González) lleva el apellido del astrónomo chileno Luis Eduardo González Muñoz. Fue identificado en 1981 al estudiar en Cerro Calán una placa obtenida con el telescopio Maksútov del Observatorio Cerro El Roble. A diferencia de los asteroides honoríficos, el cometa recibió el apellido de su descubridor, siguiendo la tradición astronómica internacional.
Chile también participó en dos campañas internacionales para bautizar sistemas exoplanetarios. En 2019, la estrella HD 164604 recibió el nombre Pincoya, mientras que su planeta gigante HD 164604 b fue llamado Caleuche. Ambos nombres proceden de la mitología de Chiloé. En 2023, la estrella GJ 367 fue bautizada Añañuca y su pequeño planeta rocoso GJ 367 b recibió el nombre Tahay, en referencia a flores nativas de Chile. Tahay tarda solo unas ocho horas en completar su órbita, un periodo comparable con la breve floración anual de la planta que le dio su nombre.
Asteroides con nombres chilenos
La mayor concentración de nombres relacionados con Chile se encuentra entre los planetas menores:
- (4636) Chile: homenajea directamente al país y a su importancia como sede de observatorios astronómicos.
- (2518) Rutllant: recuerda a Federico Rutllant, antiguo director del Observatorio Astronómico Nacional e impulsor de la instalación de grandes observatorios internacionales en Chile.
- (105222) Oscarsaa: honra a Óscar Saa, quien durante décadas dirigió las operaciones de los telescopios de Cerro Tololo.
- (109097) Hamuy: lleva el apellido del astrónomo Mario Hamuy, reconocido por sus investigaciones sobre supernovas.
- (19395) Barrera: homenajea al astrónomo chileno Luis Barrera.
- (11819) Millarca: recuerda a la geóloga Millarca Valenzuela, especialista en meteoritos del desierto de Atacama.
- (108113) Maza: lleva el apellido del astrónomo y divulgador científico José Maza.
- (30231) Patorojo: conserva el conocido apodo del astrónomo Patricio Rojo, exdirector del Observatorio Astronómico Nacional.
- (474640) Alicanto: recibe el nombre del ave mitológica del desierto de Atacama, cuyas alas resplandecerían por alimentarse de minerales de oro y plata.
Durante 2025 y 2026 se incorporaron nuevos homenajes:
- (724666) Unda-Sanzana: por el astrónomo Eduardo Unda-Sanzana, investigador y defensor de la protección de los cielos oscuros.
- (711824) Infante: por Leopoldo Infante astrónomo, ex director del Observatorio Astronómico Las Campanas.
- (667514) Pozonuñez:, por el astrofísico Francisco Pozo Núñez, especialista en núcleos galácticos activos y astronomía del dominio temporal.
- (714378) Char: por el astrónomo y divulgador Farid Char, vinculado a la Universidad de Antofagasta.
- (55987) Maríaruiz: por la astrónoma María Teresa Ruiz, Premio Nacional de Ciencias Exactas y descubridora de la primera enana café identificada mediante observación directa.
- (673736) Sanhueza: por Pedro Sanhueza, reconocido por su labor de protección de la calidad del cielo nocturno chileno.
- (20295) Corgne: por el geoquímico franco-chileno Alexandre Corgne, investigador de meteoritos y cofundador del repositorio Pelom Kura.
- (20349) Gabrielpinto: por el geólogo chileno Gabriel Pinto Morales, dedicado al estudio de meteoritos y de los materiales del Sistema Solar.
Geografía chilena en otros mundos
Chile también aparece en el nomenclátor oficial de accidentes geográficos planetarios:
- Mistral: en Mercurio, es un cráter de 102 kilómetros dedicado a Gabriela Mistral.
- Yelcho Rupes: también en Mercurio, es un escarpe de unos 63 kilómetros bautizado por la escampavía chilena Yelcho, que en 1916 rescató a los náufragos de la expedición de Ernest Shackleton.
- Parra: en Venus, es un cráter de 42,4 kilómetros relacionado por el registro oficial con una artista o escritora chilena. Habitualmente se lo asocia con Violeta Parra, aunque la ficha histórica de la UAI solo señala escuetamente “Chilean writer”.
- Lebu, Taltal y Toconao: son cráteres de Marte bautizados con nombres de localidades chilena.
En las lunas y cuerpos menores del Sistema Solar también existen varias denominaciones:
- PillanFluctus: en Ío, luna de Júpiter, es un flujo volcánico de unos 95 kilómetros dedicado al pillán, espíritu mapuche asociado con el fuego, el trueno y los volcanes.
- Atacama Lacuna: en Titán, luna de Saturno, lleva el nombre de los salares y lagos intermitentes del desierto de Atacama.
- Roca Lacus: también en Titán, recuerda al lago General Carrera–Buenos Aires, compartido por Chile y Argentina y denominado lago General Carrera en territorio chileno.
- Patos Sinus: en Titán, toma su nombre de un fiordo chileno.
- Caleuche Chasma: en Caronte —la gran luna de Plutón—, es una enorme depresión de unos 400 kilómetros bautizada por el barco fantasma de la mitología chilota.
- Alicanto: en el asteroide Bennu, es un pequeño cráter de aproximadamente 61 metros nombrado por el ave mitológica del norte de Chile.
La aclaración del cráter Neruda
Durante muchos años se afirmó que el cráter Neruda, en Mercurio, homenajeaba a Pablo Neruda. Sin embargo, en septiembre de 2022 la UAI corrigió oficialmente la ficha, actualmente el nombre se atribuye al escritor checo Jan Neruda y al músico moravo Johann Baptist Georg Neruda. Por tanto, ya no debe contarse entre los nombres planetarios dedicados a Chile.
Nombres mapuches en el Observatorio Paranal
La presencia chilena en la astronomía no se limita a los nombres asignados a planetas menores, cráteres o estrellas. En el Observatorio Paranal, situado en el desierto de Atacama, aproximadamente 120 kilómetros al sur de Antofagasta, los cuatro grandes telescopios que forman el Very Large Telescope —VLT— poseen nombres procedentes del mapudungún. Cada uno cuenta con un espejo principal de 8,2 metros de diámetro y puede funcionar de manera independiente o combinar su luz con la de los otros telescopios mediante el Very Large Telescope Interferometer, lo que permite distinguir detalles extremadamente pequeños en objetos astronómicos lejanos.
Los nombres fueron otorgados durante la inauguración oficial del Observatorio Paranal, realizada el 5 de marzo de 1999. Para seleccionarlos, ESO organizó un concurso entre estudiantes de la entonces denominada Segunda Región de Chile. El ensayo ganador fue presentado por Jorssy Albanez Castilla, una estudiante de 17 años procedente de Chuquicamata, quien recibió como premio un telescopio para aficionados (https://www.eso.org/public/chile/teles-instr/paranal-observatory/vlt/vlt-names/?lang ).
Los cuatro telescopios recibieron nombres mapuches relacionados con objetos destacados del cielo:
- Antu: correspondiente a la Unidad de Telescopio 1 o UT1, significa Sol.
- Kueyen: nombre de la UT2, significa Luna.
- Melipal: correspondiente a la UT3, designa a la Cruz del Sur.
- Yepun: nombre de la UT4, se refiere a Venus, especialmente cuando el planeta aparece como lucero o estrella del atardecer (ESO, s. f.-b).
Cuando se eligió el nombre Yepun, inicialmente se pensó que la palabra significaba Sirio, la estrella más brillante del cielo nocturno. Sin embargo, una investigación lingüística posterior determinó que su traducción más apropiada era Venus como estrella vespertina, significado que actualmente utiliza oficialmente el Observatorio Europeo Austral.
Antu, Kueyen, Melipal y Yepun no son objetos celestes, sino instrumentos construidos sobre la Tierra. No obstante, sus nombres constituyen una importante incorporación de la cultura mapuche al lenguaje de la astronomía internacional. En la cumbre de Cerro Paranal, cuatro de los telescopios ópticos más poderosos del mundo observan el universo bajo nombres que recuerdan la antigua relación de los pueblos originarios de Chile con el Sol, la Luna, Venus y la Cruz del Sur.
El chileno que se declaró dueño de la Luna
Dato curioso: el abogado, poeta y pintor chileno Jenaro Gajardo Vera se hizo famoso por declarar que la Luna le pertenecía. La versión más difundida señala que formalizó su singular reclamación el 25 de septiembre de 1954, ante una notaría de la ciudad de Talca, describiendo los límites de la propiedad como “norte, sur, oriente y poniente: espacio sideral”. (https://www.bbc.com/mundo/noticias-48922328 )
No obstante, otras fuentes sitúan el episodio en 1953 y una revisión posterior de los registros del Conservador de Bienes Raíces de Talca no encontró una inscripción legal, por lo que el acto debe entenderse como una humorada o protesta poética y no como un título de propiedad válido.
La historia adquirió carácter legendario en 1969, cuando se contó que el gobierno de Estados Unidos, como gesto de cortesía, habría enviado a Gajardo un mensaje solicitándole autorización para que los astronautas del Apolo 11 descendieran en “su” Luna. Según el relato, el chileno habría concedido el permiso deseándoles un descenso y un regreso felices. Sin embargo, no se conserva ningún documento oficial que demuestre que el presidente Richard Nixon o el gobierno estadounidense efectuaran realmente esa solicitud; por ello, el episodio debe presentarse como una célebre anécdota de la cultura popular chilena y no como un hecho histórico comprobado.
Una presencia cultural en el universo
Estos nombres muestran una dimensión menos conocida de la relación entre Chile y la astronomía.
El país alberga algunos de los telescopios más poderosos del mundo, también ha proyectado hacia el espacio su ciencia, su poesía, su música, su geografía, sus lenguas originarias y sus mitos.
Desde el disco oscuro de la Hamburguesa de Gómez, al planeta enano Infante, hasta los abismos del Caleuche en Caronte, una pequeña parte de la identidad chilena ha quedado incorporada al mapa del universo.