PROYECTO REFLECTOR ORBITAL

Patricio Bustamante Díaz. Fundación Altura Patrimonio. 16 07 2026

Reflect Orbital es una empresa aeroespacial estadounidense dirigida por sus cofundadores Ben Nowack y Tristan Semmelhack. Su proyecto busca crear un servicio de “luz solar bajo demanda” mediante una constelación de satélites equipados con grandes superficies reflectantes desplegables.

La idea central es sencilla: colocar espejos muy livianos en órbita terrestre baja y orientarlos para que reflejen hacia lugares específicos de la Tierra la luz del Sol que todavía ilumina al satélite, aunque en la zona terrestre ya haya anochecido.

Cómo funcionaría

Cada satélite llevaría una lámina reflectante extremadamente delgada, semejante a una gran vela espacial. Mediante motores y sistemas de control de orientación, el espejo podría cambiar su inclinación y dirigir el reflejo hacia unas coordenadas determinadas.

No se trata propiamente de una central solar espacial: el satélite no genera electricidad ni la transmite mediante microondas o láseres. Solamente redirige luz solar hacia la superficie, donde podría emplearse directamente para iluminar o para hacer funcionar paneles fotovoltaicos instalados en tierra.

Según la empresa, el sistema tendría estas características:

  • Área iluminada inicial de aproximadamente 5 kilómetros de diámetro.
  • Intensidad ajustable mediante la orientación de uno o varios satélites.
  • Posibilidad de encender o apagar el reflejo rotando el espejo.
  • Solicitud del servicio mediante una aplicación o sitio web.
  • Ausencia de postes, generadores, cables u otra infraestructura de iluminación terrestre.

Eärendil-1: el primer satélite experimental

La primera misión se llama Eärendil-1. Está concebida como una prueba tecnológica y no como un servicio comercial completo.

El satélite llevará un reflector de película delgada de aproximadamente 18 × 18 metros y operará a unos 625 kilómetros de altura, dentro del rango orbital previsto de 600 a 650 kilómetros. El espejo será desplegable, orientable y diseñado para que el reflejo solamente resulte visible en el área seleccionada.

Tamaño angular desde la tierra

Considerando que el tamaño de cada espejo reflectos es de 18 × 18 metros y operará a unos 625 kilómetros de altura, considerando además que al ser cuadrado tiene una diagonal de 25,46 m tendría un tamaño angular máximo de aproximadamente: 8,4 segundos de arco.

Para el ojo humano sería como una estrella pequeña. Aunque desde la Tierra el satélite se vería apenas como un punto luminoso, su reflejo podría ser tan intenso que, al cruzar el campo de un telescopio sensible, como los grandes telescopios ubicados en el norte de Chile, dejaría una franja saturada y halos de luz capaces de ocultar estrellas débiles y arruinar toda la exposición astronómica, arruinando las observaciones.


Primera demostración

Para esta primera demostración, Reflect Orbital proyecta producir alrededor de 0,1 lux durante unos cinco minutos, una luminosidad aproximadamente comparable con la de una noche de luna llena. El reflejo cubriría un sector terrestre de entre cinco y seis kilómetros de diámetro.

El 9 de julio de 2026, la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos, FCC, autorizó la construcción, lanzamiento y operación de Eärendil-1. La autorización se limita a un solo satélite de demostración, con una licencia de dos años: aproximadamente un año de operaciones y el tiempo restante destinado a su retiro orbital. La empresa espera lanzarlo durante 2026.

Aplicaciones propuestas

Reflect Orbital presenta dos grandes líneas de actividad.

1. Iluminación

La luz reflejada podría utilizarse para:

  • operaciones de búsqueda y rescate;
  • iluminación temporal de zonas afectadas por desastres;
  • faenas mineras, industriales o de construcción;
  • agricultura y protección de cultivos;
  • infraestructura militar o estratégica;
  • eventos y espacios públicos;
  • lugares remotos donde instalar iluminación convencional sea difícil.

La empresa también plantea, a largo plazo, sustituir parte del alumbrado público por iluminación solar dirigida desde el espacio.

2. Extensión de la generación fotovoltaica

La propuesta más ambiciosa consiste en reflejar luz sobre grandes parques solares después del atardecer para prolongar su producción eléctrica. De ese modo, los paneles existentes podrían generar durante parte del crepúsculo o de la noche sin aumentar la superficie ocupada por las plantas solares.

Sin embargo, la primera misión tendrá una intensidad semejante a la luz lunar, demasiado baja para generar cantidades importantes de electricidad. En 2026 el objetivo declarado es únicamente probar el sistema; los niveles energéticos significativos dependerían de reflectores mayores y de la operación coordinada de numerosos satélites.

Plan de expansión

La hoja de ruta publicada por Reflect Orbital es extraordinariamente ambiciosa:

Año    Objetivo declarado
2026    2 satélites 2027    36–38 satélites 2028    Más de 1.000 2030    Más de 5.000 2035    Más de 50.000 
  

Para 2035, la empresa proyecta alcanzar iluminaciones de hasta 36.000 lux durante varias horas, comparables con la luz diurna, y entregar aproximadamente 300 W/m² durante tres horas a instalaciones solares. Estas cifras son proyecciones empresariales: todavía no han sido demostradas en órbita. Además, la autorización actual de la FCC cubre solamente Eärendil-1; cualquier constelación posterior necesitará nuevos permisos.

Limitaciones físicas

La luz reflejada no forma un rayo perfectamente estrecho. Como el Sol tiene un diámetro angular aparente de aproximadamente medio grado, el reflejo de un espejo plano se abre progresivamente con la distancia. Desde varios cientos de kilómetros de altura, esto produce necesariamente una mancha de varios kilómetros de ancho.

Además, un satélite en órbita baja se desplaza a gran velocidad y permanece en una posición útil respecto de un lugar solamente durante unos minutos. Para iluminar continuamente una zona sería necesario transferir el reflejo de un satélite a otro dentro de una constelación muy numerosa. En muchas regiones, el servicio sería más fácil cerca del amanecer o del atardecer, cuando el suelo está oscuro pero los satélites todavía reciben luz solar.

Controversias y riesgos

El proyecto ha provocado una fuerte oposición entre astrónomos, organizaciones de defensa del cielo nocturno y especialistas ambientales. Las principales preocupaciones son:

  • interferencia con observaciones astronómicas;
  • destellos extremadamente brillantes en telescopios;
  • aumento de la contaminación lumínica;
  • alteración de aves, insectos y otros animales nocturnos;
  • modificación de ritmos circadianos humanos;
  • posibles deslumbramientos para pilotos o conductores;
  • acumulación de satélites y basura espacial;
  • ausencia de un marco internacional claro sobre quién puede iluminar desde el espacio el territorio de otro país.

La FCC recibió una petición formal de la American Astronomical Society, comentarios de distintas organizaciones científicas y ambientales y más de 1.800 cartas individuales. La agencia decidió autorizar la prueba porque se trata de un solo satélite y señaló que varios impactos relacionados con la astronomía o la iluminación terrestre quedaban fuera del alcance específico de su revisión sobre comunicaciones y espectro radioeléctrico.

Reflect Orbital afirma que evitará observatorios, áreas naturales sensibles y zonas no autorizadas; que publicará anticipadamente las posiciones de sus satélites; y que podrá apagar rápidamente el reflejo. La propia compañía reconoce que deberá demostrar esas medidas con datos reales y que tendría que modificar o abandonar sus planes si la evidencia mostrara impactos inaceptables. Por ahora, estas salvaguardas siguen siendo compromisos que deberán verificarse durante la misión.

Evaluación general

El proyecto propone convertir la luz solar en un servicio espacial dirigible. La física básica es posible: un espejo orbital puede reflejar luz hacia la Tierra, como demostró parcialmente el proyecto soviético Znamya durante la década de 1990. La cuestión todavía abierta es si el sistema puede entregar luz con suficiente intensidad, duración, precisión y bajo costo como para resultar comercialmente útil.

Eärendil-1 será fundamentalmente un experimento para responder esas preguntas. No demostrará todavía que sea posible alimentar grandes parques solares durante la noche, pero sí permitirá comprobar el despliegue del reflector, su estabilidad, la precisión de orientación, el tamaño real de la zona iluminada y sus efectos sobre el cielo y el ambiente.

En síntesis, es una propuesta tecnológicamente audaz, situada entre la infraestructura energética, la iluminación orbital y la ingeniería espacial, pero cuyo desarrollo masivo exigiría resolver problemas técnicos, económicos, regulatorios, ambientales y éticos muy importantes.

Referencia:

Carbajal, J. (2026, 12 de julio). EE UU aprueba el lanzamiento de un satélite espejo capaz de reflejar la luz solar e iluminar la Tierra durante la noche. WIRED en Español. https://es.wired.com/articulos/ee-uu-aprueba-el-lanzamiento-de-un-satelite-espejo-capaz-de-reflejar-la-luz-solar-e-iluminar-la-tierra-durante-la-noche